El dispositivo presenta una estructura sencilla y compacta, con baja tasa de fallos, funcionamiento estable y un mantenimiento diario sencillo. Las superficies de contacto con los materiales están fabricadas con materiales aptos para uso alimentario, lo que garantiza seguridad, higiene y resistencia a la corrosión.
Estos componentes se pueden desmontar y limpiar rápidamente para evitar el crecimiento bacteriano procedente de las salsas residuales, cumpliendo así con las normas de higiene en la producción de alimentos y reduciendo los costes operativos a largo plazo.